El error más caro que he visto cometer en Tele no tiene nada que ver con el contenido ni con el presupuesto. Es elegir el contenedor equivocado al principio y darse cuenta seis meses después, cuando ya hay gente dentro y migrarla cuesta más que haberlo hecho bien. Así que vale la pena dedicarle cinco minutos ahora.

La diferencia entre los tres formatos es, en el fondo, la dirección en la que fluyen los mensajes.

Comparación de la dirección de los mensajes en canal, grupo y bot En un canal, un único emisor envía mensajes hacia muchos receptores, siempre en un sentido. En un grupo, todos los participantes se comunican entre sí en todas las direcciones. En un bot, la comunicación es de ida y vuelta entre una persona y el bot, uno a uno. CANAL GRUPO BOT
La dirección del flujo decide casi todo lo demás: cuánta moderación necesitas, cuánto puedes automatizar y qué puedes llegar a medir.

El canal: difusión en un sentido

Un canal es una lista de difusión. Los administradores publican; los suscriptores leen. Nadie más puede escribir en el hilo principal, y los suscriptores no se ven entre ellos.

Su gran virtud es que no requiere moderación. Como nadie más escribe, no hay conversación que se descontrole, ni spam, ni discusiones a las tres de la mañana. El coste de mantenerlo es exactamente el coste de escribir lo que publicas, y no crece cuando crece la audiencia.

Además no tiene techo de suscriptores, así que la decisión de hoy no te limita mañana.

Elígelo si lo que quieres es publicar y que llegue. Es el caso más común y, en la duda, suele ser la respuesta correcta.

El grupo: conversación en todas las direcciones

Un grupo es un chat colectivo: todos los miembros pueden escribir y todos se leen entre sí. Los supergrupos admiten hasta 200 000 miembros, según la documentación oficial de Tele.

La virtud es evidente: se genera conversación, la gente se conoce entre sí y el espacio deja de depender de que tú publiques todos los días. Cuando funciona, se sostiene solo.

Un grupo no es un canal con más funciones. Es un compromiso de moderación con horario.

Ese es el punto que se subestima siempre. Un grupo activo necesita reglas, gente que las aplique y presencia sostenida. Un grupo sin moderar no se queda quieto: se convierte en spam, y un grupo lleno de spam ahuyenta exactamente a la gente que querías retener. Es un formato que puede dar mucho, pero cobra por adelantado y en trabajo.

Elígelo si el valor que ofreces está en que la gente hable entre sí, y tienes con qué moderarlo de verdad. Si no puedes responder a esa segunda parte con honestidad, elige un canal.

El bot: uno a uno, automatizable

Un bot es una cuenta automatizada con la que cada persona conversa por separado. Puede responder, mostrar menús con botones, recordar el estado de cada conversación y ejecutar lógica propia.

Tiene dos propiedades que lo hacen especialmente interesante para difusión:

  • Recibe información sobre el origen de cada usuario. Un enlace de bot puede llevar un parámetro que el bot recibe cuando la persona lo inicia. Es la forma más precisa de saber de dónde vino cada quien, y lo explico con detalle en el artículo sobre medición.
  • Permite un primer mensaje a medida. A diferencia de un canal, donde todo el mundo aterriza en lo mismo, un bot puede saludar de forma distinta según de dónde venga la persona.

La contrapartida son dos límites importantes. El primero es técnico: alguien tiene que construirlo y mantenerlo. El segundo es de diseño de la plataforma — un bot no puede iniciar la conversación. Sólo puede escribir a personas que primero le hayan escrito a él. Es una protección antispam deliberada y no hay forma de saltársela; conviene saberlo antes de diseñar un plan que dependa de lo contrario.

Elígelo si necesitas atribución precisa, una bienvenida distinta según el origen, o cualquier flujo que requiera responder a cada persona por separado.

Tabla de decisión

  Canal Grupo Bot
Quién escribe Sólo administradores Todos los miembros La persona y el bot
Dirección Uno a muchos Muchos a muchos Uno a uno
Tamaño Sin límite Hasta 200 000 No aplica
Moderación Ninguna Continua e imprescindible Ninguna
Coste de arranque Muy bajo Bajo Requiere desarrollo
Atribución de origen Por enlaces de invitación Por enlaces de invitación Precisa, por parámetro
El error más frecuente

Abrir un grupo cuando lo que se quería era un canal, «para que la gente pueda participar». Casi siempre acaba en uno de dos sitios: un grupo silenciado donde nadie habla, o un grupo que hay que silenciar para poder trabajar. Si no tienes un motivo claro por el que los miembros se beneficien de hablar entre ellos, no necesitas un grupo.

Y se pueden combinar

No es una elección excluyente, y la combinación más habitual es sensata: un canal como espacio principal de publicación, y un bot detrás para la parte que necesita personalización o medición. El grupo se añade después, si aparece una razón real para que la gente converse, y con alguien dispuesto a cuidarlo.

Fuentes
  1. Documentación oficial, Preguntas frecuentes — diferencias entre canales y grupos y límite de miembros de los supergrupos.
  2. Documentación oficial, Bots: introducción para desarrolladores — capacidades de los bots y la restricción de no poder iniciar conversaciones.